Un momento cargado de emoción volvió a unir a la hinchada con su ídolo en una despedida marcada por la memoria y el cariño mutuo.
La despedida de Walter Montillo del fútbol se convirtió este martes en una jornada profundamente emotiva en el Estadio Nacional.
Acompañado por excompañeros, amigos y los hinchas de Universidad de Chile, el mediocampista cerró su carrera en una ceremonia que fue más allá de lo deportivo.
Uno de los momentos más simbólicos se vivió cuando Santino, su hijo, ingresó a la cancha y fue tomado en brazos por Juan Manuel Olivera, recreando una imagen que quedó grabada en la historia del club.
La escena remite a un 26 de marzo de 2010, cuando Santino, recién nacido, enfrentaba graves complicaciones de salud debido a una enfermedad intestinal que lo mantuvo en riesgo vital y obligó a una compleja cirugía.
“Aguante Montillo, fuerza Santino”
En medio de ese difícil escenario personal, Montillo decidió jugar y convirtió un gol ante Unión San Felipe y la hinchada azul desplegó el recordado lienzo “Aguante Montillo, fuerza Santino”, como muestra de apoyo y solidaridad.
El gesto se transformó en un símbolo del vínculo entre el jugador y la U, y volvió a aparecer durante su despedida, generando una ovación en el estadio.
Visiblemente emocionado, Montillo agradeció el respaldo recibido durante su trayectoria. “Agradezco mucho a la gente. Agradezco a los periodistas por el respeto de estos años, a pesar de los años que me retiré”, señaló con la voz quebrada.

