En junio de 2020, el Ministerio de Transportes publicó la resolución exenta 1194, un instructivo técnico que detalla las causales médicas por las que se puede negar una licencia de conducir, o entregarla con una duración menor.
El documento busca ayudar a la gestión médica de los Gabinetes Técnicos Municipales brindando un instrumento de apoyo al proceso de evaluación de las condiciones físicas y psíquicas de los postulantes a una licencia de conductor.
La resolución incluye 38 patologías asociadas a accidentes de tránsito y especifica qué acciones tomar ante cada una según los síntomas y si se trata de una licencia de conducir profesional o no.
Cabe recalcar que el instructivo no prohíbe automáticamente la conducción por el solo hecho de tener un diagnóstico, sino que clasifica el nivel de riesgo y determina el criterio de acción (aprobar, restringir duración, exigir informes o rechazar).
Así, por ejemplo, no es posible otorgar el documento a personas con “fuerte sospecha” de presencia de Alzheimer u otras demencias leves, o a quienes presenten 2 pruebas de funciones ejecutivas alteradas.
Sin embargo, puede otorgarse una licencia con restricciones (menos años de duración), sujeta a control anual, si el Alzheimer no impide el manejo, o si la progresión es lenta, la persona está sujeta a controles periódicos y presenta competencias y habilidades para conducir en forma segura.
Las patologías por las que se puede rechazar la licencia de conducir o acortar su duración
Revisa a continuación las 38 enfermedades y condiciones de salud incluidas en el documento:
Listado de patologías:
● Trastornos de por consumo de alcohol
● Diabetes mellitus tipo 1 y 2
● Epilepsia
● Cáncer
● Alzheimer u otras demencias
● Infarto agudo al miocardio
● Hipertensión arterial
● Aneurisma aórtico, abdominal y toráxico
● Angina de pecho
● Angioplastia
● Arritmia
● Terapia anticoagulante
● Desfibrilador cardíaco implantado
● Aneurisma cerebral
● Marcapasos cardíaco
● Cardiopatías congénitas
● Paro cardiaco
● Bypass de la arteria coronaria (BAC)
● Miocardiopatía dilatada
● Alteraciones en electrocardiograma (ECG)
● Insuficiencia cardiaca
● Trasplante cardíaco
● Enfermedades de las válvulas del corazón
● Síncope cardioinhibitorio, por disfunción vasovagal o autonómica
● Miocardiopatía hipertrófica
● Crisis de isquemia transitoria
● Trastornos psiquiátricos
● Uso de benzodiacepinas
● Consumo perjudicial y/o dependencia de drogas ilícitas
● Insuficiencia respiratoria crónica
● Trastornos neuromusculares (esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, distrofia muscular progresiva)
● Traumatismo encéfalo craneano
● Accidente vascular encefálico
● Disfunción vestibular
● Defectos anatómicos o funciona del sistema musculoesquelético
● Diplopía
● Cataratas
● Hipoacusia

